Proyecto de Investigación
¿Qué medidas han adoptado algunas escuelas de nuestro medio para
organizar el tránsito?
Introducción
Es común ver a la hora de entrada o
salida de distintas escuelas, niños cruzando por el medio de la calle, padres
que no respetan las normas de tránsito, automóviles mal estacionados,
bicicletas circulando a contramano….
Ante esto se vuelve indispensable
tomar ciertas medidas que regulen la circulación, promover el aprendizaje de
las normas de tránsito y concientizar sobre la necesidad de cumplirlas para
garantizar la seguridad física de los niños en primer lugar y de todos aquellos
que transitamos por la vía pública.
En cuanto a las señalizaciones que
deberían encontrarse en las escuelas públicas de nuestra ciudad, existen muy
pocas, por lo que son los propios docentes quienes deben encargarse de velar
por la seguridad de los niños en los horarios, principalmente de salida, de los
mismos.
Este trabajo presenta cuáles son y
cómo se implementan las medidas tomadas por los centros de enseñanza, para
regular el tránsito durante las salidas de sus alumnos.
Objetivos de la investigación
Analizar las medidas que han
adoptado algunas escuelas de Trinidad para organizar el tránsito en la entrada
y en la salida de los niños para garantizar así su seguridad.
Marco teórico
La educación vial consiste en desarrollar o perfeccionar las
facultades intelectuales y habilidades de una persona sobre la forma de comportarse
en la vía pública, ya sea
como peatón o como conductor de un vehículo. Promueve el aprendizaje y
cumplimiento de normas y reglamentos.
Se puede considerar parte de la Educación Social, siendo una eficaz base de actuación
ciudadana, dado que trata de crear hábitos y actitudes positivas de
convivencia, de calidad de vida, calidad medioambiental y la Seguridad Vial.
La educación vial implica adquirir
conocimientos como ciudadano sobre lo que es una vía pública (tipos,
características y partes), la seguridad vial (normas de circulación y
señales de tráfico), los accidentes de tráfico (factores
de riesgo, causas y consecuencias), los primeros auxilios y la movilidad sostenible; así como
destreza en el comportamiento como peatón o como conductor. La educación vial
sensibiliza socialmente, sobre todo a los más jóvenes, respecto a los
comportamientos viales que fomenten la convivencia, la tolerancia, la
solidaridad, el respeto, la responsabilidad y favorezcan las relaciones humanas
en la vía pública.[1]
La educación vial se imparte dentro
de las familias, en los centros docentes, y en las escuelas. La favorecen
instituciones públicas (ministerios, Dirección General de Tráfico
española, ayuntamientos, etc.) y privadas, aportando recursos
económicos, campañas publicitarias, libros, conferencias y talleres.
Objetivos de la educación vial
●
Desarrollar y fortalecer comportamientos y actitudes
en los miembros de la comunidad, para que
minimicen los riesgos en sus desplazamientos y disfruten de espacios públicos
seguros.
●
Promover la práctica de acciones significativas
fomentando el respeto a las normas de tránsito y asumiendo responsabilidades
ciudadanas frente a la seguridad vial.
●
Contribuir al desarrollo de una conciencia ciudadana
que permita compartir en espacio público donde se privilegie el respeto por los
demás y la seguridad vial como un bien común.
●
Adoptar conductas, actitudes y hábitos relacionados
con la protección de la salud y la seguridad, en el marco de la cultura de
tránsito y la seguridad vial. Adoptar medidas de seguridad ante el tránsito.
●
Observar distintas conductas, actitudes y hábitos,
para elaborar criterios de actuación adecuados en situaciones de tránsito, con
el fin de generar una cultura de prevención para
los más vulnerables.
●
Observar y explorar el entorno para conocer e
interpretar los fenómenos y hechos más significativos.
●
Descubrir los elementos fundamentales del tránsito
(persona, vehículos y vía) e identificar zonas seguras para los peatones.
●
Conocer las formas de viajar y, consecuentemente, la
importancia del tránsito.
●
Saber utilizar correctamente las vías y comportarse
adecuadamente como pasajero, peatón o conductor.
●
Generar conciencia en el peatón, de su vulnerabilidad,
aumentando su percepción del riesgo y recordarle conductas seguras al caminar y
cruzar, proponiéndole medidas de auto-protección, tales como cruzar por las
esquinas o sendas peatonales evitando situaciones de riesgo habituales entre
los peatones, como:
-
cruzar por la mitad de cuadra,
-
hablando por celular
- distraído, sin mirar,
Recolección de datos
Para el relevamiento
de los datos se utilizó la fotografía a partir de las cuáles se pueden observar
las principales medidas que fundamentalmente, han adoptado varias escuelas de
Trinidad.
Las imágenes fueron tomadas en el
horario de la salida de una de las escuelas céntricas y son las siguientes:
Conclusiones
En las imágenes se puede observar
que las calles inmediatas a las escuela son muy angostas y que a su vez se
reducen aún más por el número elevado de vehículos estacionados. Esto es un
factor fundamental a tener en cuenta para preservar el bienestar de los niños
en los horarios de salida.
Ninguna de las escuelas de la
ciudad posee cebras señalizadoras por lo que es fundamental enseñar a los niños
circular por la vereda primero hacia las esquinas y luego sí realizar el cruce.
Para ello se implementó, muy recientemente, un sistema de vallas que impide que
los niños crucen la calle inmediatamente que salen de la escuela, como puede
observarse en las imágenes.
Otro sistema es la presencia de las
brigadas realizadas por docentes en las esquinas, ya que no se presencian
semáforos que regulen el cruce.
En otras escuelas en lugar de estar
un docente en una esquina, puede encontrarse también un inspector de tránsito
encargado de organizar el tránsito en la misma.
Otra medida que se pudo observar
pero en muy pocas escuelas son los carteles “Despacio escuela”
Biliografía Consultada





Me gustó. Muy buen trabajo.
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